Estudio · Anticorrupción · 11 may de 2003 · 53 páginas
Esta convención establece un marco internacional para prevenir, combatir y sancionar la corrupción, reconociendo que este fenómeno representa una grave amenaza para la estabilidad de las sociedades, la democracia, la justicia y el desarrollo sostenible. A través de sus disposiciones, promueve la cooperación entre los Estados, el fortalecimiento de las instituciones públicas, la rendición de cuentas en la gestión de los recursos y la recuperación de activos obtenidos ilícitamente, con el objetivo de fortalecer el Estado de derecho y fomentar una cultura global de integridad y transparencia.